Review: Manchester by the Sea – La Imborrable Marca del Duelo

Por Julio Fernando Navas

Con la muerte como centro del relato, pocas películas son tan cálidas y devastadoras como Manchester by the Sea, el drama nominado a seis premios Oscar del director Kenneth Lonergan (Margaret). Celebrada desde su proyección el año anterior durante el Festival de Cine de Sundance, la película finalmente inmortaliza el excepcional talento de Casey Affleck en el rol más gratificante de su carrera.

Resaltar únicamente los méritos actorales de Affleck sería injusto para una película tan exquisitamente dirigida como lo es ésta. La fotografía es espléndida, Lucas HedgesKyle Chandler — otro talento en búsqueda de consolidación — y Michelle Williams brillan en roles secundarios y el libreto da cabida a momentos cálidos sin que se sientan forzados. Manchester by the Sea es casi perfecta.

Lee Chandler (Affleck) es un plomero que se dedica a solucionar los problemas de los inquilinos del edificio en el que reside. Un día, recibe la noticia que su hermano mayor, Joe (Chandler), ha fallecido debido a un fallo cardiaco. Mientras prepara los detalles de su funeral, Lee es sorprendido con la noticia que ha sido fijado como el guardian de Patrick (Hedges), su sobrino. Mientras intenta organizar el funeral de su hermano, Lee, inundado en problemas, también deberá enmendar la relación con su ex-esposa, Randi (Williams), y reconectarse con Patrick.

Si bien la magnífica demostración de talento de Affleck es uno de los puntos más altos del film, la dirección de Lonergan, y más importante aun, su trabajo sobre los actores, es sensacional. Este es un drama donde no hay muchas ocurrencias. Es un proceso detallado del viaje emocional que representa estar en duelo. Sin embargo, el film está tan bellamente dirigido que es imposible despegar los ojos de la pantalla. Sobre todo gracias a la fantástica elección de planos del director de foto Jody Lee Lipes.

Con un plomero de clase social media (tira para baja) como protagonista, Manchester by the Sea, un desolador retrato de la culpa y la muerte, tiene elementos que la remiten al neo-realismo, un movimiento que cuenta las historias de personas corrientes (usualmente de la clase obrera) en situaciones normales.

A simple vista puede que la mirada de Manchester by the Sea sobre la muerte sea pesimista. Hay cosas que simplemente no se pueden superar, y la película es clara al respecto. Pero por cada momento en que encontramos a un personaje al borde de un colapso emocional, el guión siempre ofrece un motivo para creer que no todo está perdido. En la situación de Lee, una segunda oportunidad a la paternidad.

Devastadora y conmovedora en igual medida, Manchester by the Sea es un drama excelentemente dirigido (los acompañamientos musicales son perfectos) que está al servicio del excepcional talento de Casey Affleck y el resto del reparto. Te romperá el corazón.

9/10