Crítica: Miedo profundo

The Shallows

Por Julio Fernando Navas

Decir que Miedo profundo es la mejor película con un tiburón desde Tiborón (Steven Spielberg, 1976) no es exactamente un cumplido. Exceptuando trabajos como la notable e infravalorada Mar abierto, no han habido películas que hagan de los tiburones personajes entrañables dentro de la historia del cine. No es por desmerecer a Tiburón, pero una película no es suficiente. Claro, asumiendo que nadie toma en serio las interminables entregas de Sharknado, una saga tan intencionalmente mala que se tolera.

El español Jaume Collet-Serra, director de varios thrillers de alto perfil como Non-Stop: sin escalas y Run All Night, aborda el ataque de un feroz tiburón blanco en Miedo profundo, una película que lo único que hace es poner en tela de duda la capacidad de Blake Lively como una actriz protagónica.

Después de la muerte de su madre, Nancy (Lively), una estudiante de medicina, viaja hacia a la recóndita playa de México donde ella solía surfear. Después de tomar un par de olas, Nancy descubre que es presa de un feroz tiburón blanco que está al acecho. Sola, en medio del mar y sobre una pequeña roca, Nancy deberá idear un plan para llegar a salvo a la orilla sin ser víctima del incesante tiburón.

The Shallows

Miedo profundo no sólo es una “película de tiburón”, sino también una película que colecciona elementos del cine de supervivencia. El thriller conspirativo (como los que Collet-Serra se ha acostumbrado a dirigir por los últimos cinco años) es un género que se presta siempre a mantener la atención del espectador. En Miedo profundo, aun cuando el personaje central está atrapado, Collet-Serra logra hacer que los noventa minutos sean disfrutables, incluso cuando es dolorosamente incomodo ver a Lively tratando de soportar todo el peso protagónico de la película. Para un director que le gusta moverse, Miedo profundo es un ejercicio efectivo bastante contenido.

Para ser una película que acontece técnicamente en una sola locación (la playa donde acecha el tiburón), Miedo profundo ejemplifica que su director puede hacer películas tontas (Non-Stop, para citar una) que entretienen. Pero el problema más grande de ésta, su primera incursión por el género de supervivencia, radica en Blake Lively.

The Shallows

No cualquiera puede llevar todo el peso protagónico de una película. Actores como Tom Hanks (Naugrafo), Matt Damon (Misión rescate) y James Franco (127 horas) ya han probado su valía en el cine catástrofe. Pero aquí es donde Lively, siempre cuestionable y a veces risible, nos somete a noventa minutos de gemidos que ponen a volar nuestra imaginación.

Miedo profundo roza en lo ridículo (se inclina más a lo Sharknado que a Tiburón), y aunque su director hace un buen trabajo con una historia familiar plagada de algunos elementos del cine de horror convencional (la playa aparentemente tiene su historia, pero por algún motivo nadie advierte sobre los ataques del tiburón), Blake Lively hace de una superviviente básica y poco memorable.

5.5/10

The Shallows - Póster

Podría interesarte