El código enigma, de Mortem Tyldym.

3.5/5

Nota: el Festival del Oscar se lleva acabo del 6 al 11 de Febrero en cines selectos.

Las mentes más brillantes suelen ser siempre las más incomprendidas, y es a causa de esa brillantez por la cual los no-reconocidos genios no reciben la adulación que merecen en vida, y es después de su muerte cuando su contribución es tomada en cuenta y celebrada. Sin embargo, debajo de una premisa muy interesante, el director noruego Morten Tyldum (‘Headhunters’) ha hecho de su más reciente realización, El código enigma, una adaptación de la sufrida vida del matemático británico Alan Turing, pero no de su verdadera hazaña que salvó millones de vidas. 

Uno va a ver El código enigma para ver cómo las personas que maniobran detrás del brutal espectro de una guerra fueron capaces de terminarla y salvar millones de vidas en el proceso, pero lo que vemos aquí es la vida de un homosexual reprimido cubierta bajo la fachada de un thriller. La homosexualidad de Turing, traído a la vida magníficamente por el talentoso Benedict Cumberbatch, fue un aspecto que terminó por definir su vida, pero El código enigma opta por hacer eco de la persecución que sufrió como un homosexual ¨inmoral¨ en la Inglaterra del siglo XX en vez de resaltar su sacrificio por romper los códigos alemanes que le permitiera virtualmente acabar con la guerra.

En 1939, cuando Inglaterra le declara guerra a la Alemania Nazi, el brillante matemático Alan Turing (Cumberbatch) se une al equipo de criptógrafos de Bletchley Park al mando del comandante Alastair Denniston (Charles Dance) para descifrar el código enigma con el cual se comunican las fuerzas nazis. Romper el código no es algo de humanos ya que existen miles de millones de combinaciones que cambian todos los días, por lo que Turing le sugiere a su equipo compuesto por Hugh Alexander (Matthew Goode), Johm Cairncross (Allen Leech), Peter Hilton (Matthew Beard), y Joan Clarke (Keira Knightley), construir una maquina que sí sea capaz de hacerlo.

En El código enigma la hazaña de Turing es vista de reojo para enfocarse por completo en su homosexualidad, y no digo que haya algo malo en ello, pero cuando tenemos una historia como ésta, y la atención se vierte sobre cuánto él sufrió por ser homosexual, es inevitable no sentir decepción por el camino que la adaptación decide tomar. La película perfectamente podría girar en torno a lucha de Turing por ocultar su preferencia sexual, algo en lo que no es muy bueno, pero cuando se trata de honrar la vida de un hombre que salvó millones de ellas, me parece egoísta explorar tan a fondo un tema que ya ha sido tratado muchas veces.

La homosexualidad de Turing debió haber sido tratada, pero como un tema superficial y no como el eje central del film. Podemos percibir cómo el guión de Graham Moore manipula la historia para hacer de los problemas de Turing más importantes que los que él intenta combatir con la creación de su maquina, a la cual apoda ¨Christopher¨. Ya para cuando estamos por alcanzar los créditos, nos enteramos de la enorme aportación de Turing para acabar con el imperio Nazi y la creación de los aparatos que hoy en día conocemos como computadoras, pero Tyldum estuvo más concentrado en querer hacernos entender lo mucho que homosexuales como Turing sufrieron en la época y no en celebrar sus acciones, las cuales con ayuda de otros, fueron útiles para acelerar el fin del conflicto bélico de la época.

En una entrevista con el diario LA Times, Tyldum mencionó que planeó hacerle justicia al nombre de Turing con El código enigma, pero lo que ha hecho está lejos de ¨hacer justicia¨, u honrar el nombre de una figura tan representativa para los libros de la historia como lo fue Turing. Su historia ha sido tomada como un vehículo para retratar la represión homosexual de la época y las medidas extremistas que eran tomadas para repelerla, como castración química.

Es difícil definir esta como la mejor interpretación en la carrera de un actor como Cumberbatch, siempre creíble y comprometido en cualquier tipo de rol. Lo que aprecio de El código enigma es que cada personaje está jugando un juego que va más allá de descifrar el código enigma. Turing está jugando a ocultar su homosexualidad; Joan está jugando a llevar una vida doble, y así es como todos le mienten a todos. En líneas generales está bien actuada con una Keira Knightley que como siempre, responde, y un Cumberbatch que nos muestra a lo que ya estamos acostumbrados de él, pero El código enigma tiene su propia agenda y pobremente honra a la persona de Alan Turing.

CategoríasCríticas