Gales, Reino Unido | 124 minutos | Drama, Biopic
En lo que comprende la extensión de Reino Unido, el cine galés, incluso para un cinéfilo cultivado que paga suscripción en Letterboxd, simboliza una interrogante. Lo cierto es que hasta antes de hacer esta reseña no me había detenido a pensar sobre el cine que sale de Galés (como probablemente le pasa a un galés fuera de su periferia). Pero la realidad es que existe una filmografía galesa con una rica historia que busca ser rescatada a través de uno de sus rostros más reconocibles en Mr. Burton, un drama que amalgama elementos de la biografía y ciertos aspectos de cine social.
Richard Jenkins (Harry Lawtey, Industry) es un joven producto de una familia marcada por la adicción y el abandono. Su padre minero se desvive por el trago en una cantina de mala muerte y, sumado a la muerte de su madre, no tiene de otra que vivir con su hermana mayor, sus sobrinas y su abrasivo cuñado. Encaminado a una vida de miseria, Richard, por medio de las enseñanzas de su profesor dramaturgo Philip Burton (Toby Jones) y de su amiga/ confidente actriz (Lesley Manville, El hilo fantasma), adopta un genuino interés hacia las artes escénicas, ignorando el destino que le deparaba (siete nominaciones al Oscar).
La narración parte en 1942 desde Port Talbot, un pequeño pueblo sucio, húmero y marginal donde las oportunidades son limitadas y los borrachos abundan. Con ecos de la omnipresente revolución industrial que evoca un óleo de William Turner, el libreto firmado entre Tom Bullough y Josh Hyams no pasa por alto lo que está en juego para nuestro protagonista devenido en actor promesa atormentado.
En pleno desarrollo de la Segunda Guerra Mundial, el conflicto bélico se hace presente en el cine, la radio y cualquier otra forma de entretenimiento en el día a día de los locales. Vislumbrando un potencial, Burton acoge bajo su ala a Richard, le cede su apellido y lo ayuda a encontrar su voz – en un sentido literal también – como actor. Todo bajo el envoltorio del drama de época británico que usualmente viene bajo el sello de StudioCanal. Planos generales de hermosas praderas verdes, conflictos de clase, el rugir de los bombarderos volando de fondo y el impecable trabajo de actores con formación clásica como Jones y Manville.
Seguramente Mr. Burton no captura la esencia de lo que verdaderamente representa el cine galés – a fin de cuentas es una coproducción de la BBC -, pero el trabajo arquelógico del director Marc Evans por visibilizar a un ícono del cine es un esfuerzo notable, incluso cuando se rige a los esquemas de una formula – que funciona -.
Mr. Burton es distribuida en Estados Unidos por Samuel Goldwyn Films.

