Críticas

Crítica: Avengers: Era de Ultrón

3.5/5

The Avengers: los Vengadores es una de las mejores películas que Marvel nos ha ofrecido, pero su storyline principal es bastante familiar (olvidemos nuestros egos para trabajar juntos y salvar a la humanidad) y la acción del último acto se fue por la ruta Transformers. Su continuación, Avengers: Era de Ultrón, es una película con sustancia poblada de decenas de héroes que triunfa gracias al grandioso guión de Joss Whedon, quien a pesar de ya no tener obligaciones contractuales con el estudio, se ha encargado de cementar el futuro del MCU. 

Es admirable lo mucho que Whedon ha logrado meter en 141 minutos de película, y no sólo eso. Él sabe lo mucho que fue recriminado por el trato dado a personajes como Hawkeye (Jeremy Renner) y Black Widow (Scarlett Johansson), por lo que aquí corrige su error dándoles un trato especial a ambos con sus propias historias, lo cual le brinda profundidad a dos personajes que tenían poco o nada que hacer en The Avengers. A nivel de acción, visión a futuro, y realismo, Era de Ultrón se acerca bastante a ser la El caballero de la noche de Marvel.

Después de recuperar el centro de Loki de una estación de HYDRA comandada por Wolfgang von Strucker (Thomas Kretschmann), Los Vengadores celebran el éxito de su más reciente misión en la Torre Avenger, pero cuando Ultron (con la voz de James Spader) se cola a la fiesta tras cobrar vida como un fallido invento de Tony Stark (Robert Downey Jr.) y Bruce Banner (Mark Ruffalo) de crear un robot que pueda ¨salvar a la humanidad y traer paz¨, Ultron malinterpreta el mensaje, y cree que la única manera de salvar al planeta es haciendo que la raza humana, y especialmente Los Vengadores, lleguen a su extinción.

Con más de una película en su haber, Whedon sabe que lo último que queremos es que Iron Man, Thor (Chris Hemsworth), y Capitán América (Chris Evans) padezcan de sobreexposición, aunque eso no evita que cuando tengan la oportunidad se roben el show. El guión de Whedon nos muestra la persona que existe dentro de Hawkeye. No voy a revelar la storyline del personaje en esta película, pero Whedon sabe compensar la falta de atención que le dio a un actor de la talla de Renner en The Avengers. Las personales escenas de Hawkeye funcionan gracias a Renner, y nos recuerdan el tremendo actor que estaba siendo desaprovechado por el estudio.

Whedon mencionó que decidió incluir a un personaje como Scarlet Witch (Elizabeth Olsen) en la película porque sería refrescante tener a una heroína con la capacidad de usar poderes mágicos en vez de personajes como Thor o Hulk que apelan por el poderío físico. Scarlet Witch es el personaje más importante de Era de Ultrón porque su habilidad de entrar a la mente de otras personas es lo que le permite a Whedon escribir material que nos haga conocer un lado de algunos de estos personajes que desconocíamos. Si bien Iron Man, Thor, y Capitán América son usados aquí para las más grandes secuencias de acción (el enfrentamiento entre la Hulkbuster y Hulk contiene uno de los momentos más divertidos del film), Whedon sabe que ellos podrán ser trabajados en Capitán America: Civil War y Thor: Ragnarok; Black Widow, Hawkeye, y Hulk, no.

El hecho que Whedon prioricé a personajes que no han recibido la atención que merecen no quiere decir que no vea a futuro. Su guión no sólo sigue la problemática explorada en Capitán America y el soldado del invierno sobre la desconfianza de cómo opera S.H.I.E.L.D., sino que también se asegura de hacer que los demonios que Tony Stark enfrentó en Iron Man regresen para llenarlo de culpabilidad, ya que a fin de cuentas, su pasado como fabricante de armas está ligado a Quicksilver (Aaron Taylor-Johnson) y a Scarlet Witch . La fluidez del film es tan buena que Whedon se da el lujo de introducir a Ulysses Klaw (Andy Serkis), quien seguramente será el antagonista principal de Pantera Negra. Verán, puede que Whedon no haya renovado su contrato, pero se ha asegurado de dejar las cosas en orden.

Además de tratar con Ultron, Whedon también ha dejado algo trabajado para lo que será una de las películas más definitorias del Universo Cinematográfico Marvel: Capitán America: Civil War. En Era de Ultrón las cosas aún no se desmoronan, pero Whedon no olvida establecer las crecientes diferencias dentro de la agrupación, específicamente entre Iron Man y Capitán América, quienes tienen definiciones diferentes de cómo llegar a la paz. Tony cree que sólo podemos llegar a la paz si hay alguien que la haga valer; mientras que Steve no cree en organizaciones que esparzan miedo para causar orden. El guión de Whedon se ha encargado de mantener vivos muchos de los temas estudiados en las pasadas realizaciones del estudio, lo cual hace de Era de Ultrón una de las películas más serias que Marvel ha hecho.

Hablando de temáticas sociales, siento que se dejó pasar la oportunidad de hacer algo más ambicioso con Ultron. Es un personaje que debería pertenecer a El soldado del invierno, y todo lo que tiene que decir, por más importante que sea, como: “no confundamos la paz con la quietud.” carece de fuerza por el pobre subtexto. Ultron es un robot inteligente con ideas interesantes, pero el personaje pierde credibilidad cuando está más encaprichado en destruir a Los Vengadores que en cumplir con su propia agenda.

Como escritor, Era de Ultrón debe ser uno de los trabajos más sólidos de Joss Whedon. La película llega a tener casi veinte personajes en pantalla, y cada uno de ellos cumple con un fin de importancia para el beneficio de la historia. Hay personajes como War Machine (Don Cheadle), Falcon (Anthony Mackie) y Maria Hill (Cobie Smulders) que aparecen por unos cuantos minutos, pero el guión logra mantenerlos ocupados haciendo cosas productivas. Era de Ultrón es Whedon estando al servicio de los fanáticos. No voy a hablar de Vision (Paul Bettany) porque siento que les estaría arruinando la introducción del personaje, pero Marvel realmente ha encontrado a un personaje muy valioso en él.

Era de Ultrón es un blockbuster de casi $300 millones de dólares que no se siente como uno. La película ofrece el balance perfecto entre ser un profundo estudio de personaje con buen timing cómico y masivas escenas de acción que reflejan su costo de producción. Aunque el último acto puede asemejar mucho al de su antecesora, no necesita de sus más grandes figuras para ofrecer un cierre satisfactorio.