Review: Aloha

Aloha

Cameron Crowe alguna vez fue un cineasta respetable. El realizador de Jerry Maguire y Almost Famous regresa a la dirección después de cuatro años con su comedia-romántica-dramática ambientada en Hawai, Aloha. Crowe vuelve a poner su estampa como un autor encantador que conoce de lo que escribe, pero su nuevo trabajo logra canalizar lo peor de talentos como Emma Stone y Bradley Cooper.

A lo largo de Aloha hay destellos del talento de Crowe como escritor, pero ninguna línea bien escrita del libreto puede contrarrestar los abundantes defectos de su genérica comedia romántica. Quizás, lo rescatable de este nuevo debacle es que Crowe logra exprimir algo de vida de Bill Murray, pero ni eso logra redimir a Aloha de sus infames pretensiones.

Brian Gilcrest (Cooper) es un contratista militar que regresa a Hawai tras haber cumplido un periodo de servicio en Afganistán. En la isla, donde se reencuentra con su antiguo amor, Tracy (Rachel McAdams; vuelve a reunirse con Cooper once años después de Wedding Crashers), Brian debe mediar negociaciones con nativos por unas tierras y pautar el lanzamiento del satélite privado de su adinerado jefe, Carson Welch (Murray). Su actividad en Hawai será supervisada por Allison (Stone), una idealista pilota de la fuerza aérea.

Aloha

De entrada, Aloha se siente familiar porque apela a la desgastada formula en la que toda comedia romántica segundona se refugia. Eventualmente sabremos cómo acaba la cosa. Pero uno de los problemas más grandes de Aloha radica en no hacer del trayecto una travesía en la cual valga la pena interesarse.

Crowe dedica una porción del film a darle una voz a los nativos de Hawai, pero no es nada que The Descendants de Alexander Payne no haya hecho mejor. El director desaprovecha la ambientación y el ensamble con el que trabaja para ofrecernos un producto final cursi, inverosímil, mal logrado, trillado, y extrañamente montado. Todos los ingredientes requeridos para perder al espectador al instante.

Aloha

Para un director que suele manejarse bien con las palabras, Aloha habla en una lenguaje que es difícil entender. Sabemos que Brian es un contratista militar, pero no conocemos con veracidad su finalidad en la isla. El guión de Crowe es tan flojo que establece personajes y situaciones a medias para inmiscuirse de inmediato en el romance de nuestros personajes principales. Al igual que su director, Cooper no ofrece nada presumible, pero Stone, controversialmente contratada para caracterizar una hawaiana con descendencia asiática , nos muestra su peor faceta como actriz.

Es casi difícil procesar que una película como Aloha tenga la firma de Cameron Crowe. Sin embargo, lo único bueno que éste nuevo fracaso suyo ha dejado es que quizás el director ha tocado fondo. Y es que después de Aloha, dudo que pueda caer más bajo.

4/10 

Aloha - Póster