Review: Exodus: Gods and Kings

Exodus: Gods and Kings

Oficialmente Ridley Scott ha perdido el toque. Realizaciones sobre acontecimientos históricos nunca han sido su fuerte, y con la única excepción de Gladiator, todas han sido fracasos, como la algo pasable Kingdom of Heaven y las inertes Robin Hood, y en este caso, Exodus: Gods and Kings. Desde la mencionada Kingdom of Heaven, todos los films de Scott que pasan por ésta misma línea de retratos históricos se han caracterizado por su innecesaria larga duración, pobre narrativa, y acción insatisfactoria, por no decir escasa.

A sus 77 años de edad, me parece que Gods and Kings será el último acontecimiento histórico que Scott retrate en uno de sus films, pero si éste fue su tercer intento de despedirse del genero épico como un director de su nombre debería, no lo ha logrado. Scott nunca ha dirigido algo que él ha escrito, pero nunca antes cuatro personas habían trabajado en el guión de una de sus realizaciones, y en Gods and Kings podemos sentir las distintas influencias de éstos cuatro escritores, cuyo guión nunca hace que la historia fluya como debería. Estamos hablando de una película con Moisés y las plagas de Egipto, y teniendo en cuenta el tema a tratar, Gods and Kings es increíblemente letárgica.

En el año 1300 Antes de Cristo, dos hermanos, el general Moisés (Christian Bale) y el Príncipe Ramsés (Joel Edgerton) son advertidos por su padre, Seti I (John Turturro), que uno de ellos salvará al otro y se convertirá en un líder. Cuando Moisés salva la vida de Ramsés durante un ataque al ejercito Hitita, ambos quedan conmocionados por la profecía hecha por su padre, quien en su lecho de muerte le hereda su trono a Ramsés. Cuando él descubre los orígenes Hebreos de Moisés, lo exilia, y parte desde Egipto hasta Madián, donde conoce a quien sería su esposa, Zipporah (María Valderde). Transcurren nueve años, y tras ser golpeado accidentalmente por una roca a causa de un derrumbe, Moisés empieza a experimentar visiones donde conversa con un enviado de Dios, quien le exige cumplir con su voluntad y liberar a los cientos de miles de esclavos egipcios antes de que el devastador paso de las diez plagas acabe con el reinado de su hermano.

Exodus: Gods and Kings

Con 150 minutos de duración, ésta es la película más larga que Ridley Scott ha dirigido, y por lo tanto, la más aburrida. Jamás me ha gustado usar términos como ¨aburrido¨ para criticar una película porque me parece muy subjetivo, pero cuando tienes a personas a tus lados impacientándose por la lentitud de una película, se vuelve algo consenso. Evidentemente la escala de Gods and Kings es muy grande, pero es sorprendente el empequeñecido enfoque con el que Scott ha dirigido esta película.

Hay muchas impresionantes tomas de la arquitectura egipcia de la época, y como espectador, siempre estás esperando que algo grande suceda, pero Scott juega sus cartas con mucha discreción y nunca hace uso del verdadero potencial de una película que daba para más. Las escenas de acción son escasas, y si las hay, son de corta duración o pequeños montajes de Moisés entrenando a su ejercito o las tropas de Ramsés atacando a un grupo de saqueadores.

Exodus Gods and Kings

Soy católico, pero no esperaba esta película para ver una historia bíblica siendo adaptada al cine por un director vetrano como Scott. Cualquier persona relacionada a su trabajo tiene motivos de sobra para saltarse cualquier realización suya que pase por este linaje, pero con un cineasta como él nunca se sabe, pero debo admitir que cuando salí de sala al final de la película me sentí algo irritado por verlo fracasar nuevamente, o mejor dicho, de manera seguida después de The Counselor.

No entré a ver Gods and Kings anticipando cruzadas de proporciones épicas — algo que debería ofrecer teniendo en cuenta el género al que pertenece — ya que ninguna de las cintas de Scott, como Kingdom of Heaven o Robin Hood proveen de eso, pero a partir de la primera media hora, cualquier dosis de acción es necesitada para evitar que el sueño se apodere del espectador por las siguientes dos horas que restan de metraje. ¿Acaso ya mencioné lo innecesariamente larga que es la película?

Exodus Gods and Kings

Las interpretaciones están bien, como la de Bale, siempre cumplidor, y Edgerton, cuyo talento como actor rescata a un caprichoso Ramsés que ejecuta a placer a quien sea que le diga lo que no quiere escuchar. Aunque los protagónicos cumplen individualmente, no pueden hacer mucho con un guión que nos vuelve a brindar la repetitiva historia de dos hermanos enemistados que deben cumplir con su destino. Sigourney Weaver, totalmente olvidada como la Reina Tuya; madre de Ramsés. La primera colaboración entre la actriz y el director para el olvido.

Irónicamente, la ola de muerte levantada por las diez plagas le da algo de vida a la película, pero es algo meramente visual como ver el agua transformarse en sangre o a una manada de cocodrilos comerse entre sí y a la tripulación de un barco pesquero. Las personas no pagan su entrada para escuchar conversaciones que se extienden de más. La pagaron para ver a Christian Bale en un drama bíblico épico con potencial y un director capaz, pero lo que termina recibiendo es una película que lo único bueno que tiene que ofrecer son sus efectos visuales.

4/10

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