Críticas

Review: Furious 7

Furious 7

Las películas de ‘Fast and Furious’ siempre han tenido un tema en común: la importancia de la familia. Debajo de su fachada de ser una película para el que quiera saciar su deseo de adrenalina, se ha caracterizado por ser una franquicia con mucho corazón que reemplaza su falta de cerebro con sentimentalismo que resulta puramente creíble por la química de todos estos actores que son más que un grupo de amigos, sino una verdadera familia, lo cual se traduce muy bien a la pantalla.

Abandonando radicalmente su zona de confort, James Wan (‘The Conjuring’) toma las riendas de ‘Furious 7’, una película cuya producción se complicó por el lamentable fallecimiento de Paul Walker. La mayoría de entregas — con las dos únicas excepciones de ‘2 Fast 2 Furious’‘The Fast and the Furious: Tokyo Drift’ — giraron en torno a la relación, rivalidad, y hermandad entre los personajes de Walker y Vin Diesel. Ambos se entendían tan bien que le daban otra dimensión a lo que en realidad era una franquicia sobre autos de carreras. Aunque Furious 7 acepta su nivel de estupidez sin avergonzarse de sí misma, le da una satisfactoria y sentimental despedida a un actor que contribuyó con revitalizar la franquicia.

Con Owen Shaw (Luke Evans) parapléjico en el hospital, su hermano mayor, Deckerd (Jason Statham), se propone vengarlo cazando uno por uno al equipo de Toretto (Diesel), quien recibe una propuesta de Frank Pretty (Kurt Russell), un agente de operativos especiales, para ayudarlo a acabar con Shaw si él y los demás lo ayudan a robarle el ¨Ojo de Dios¨, un dispositivo que permite encontrar a cualquier persona donde sea que estén, a Mose Jakande (Djimon Hounsou), un peligroso mercenario. Si Toretto y los demás logran robar el dispositivo, podrán usarlo para encontrar a Shaw y vengar la muerte de Han.

Furious 7

Las entregas de Fast and Furious han evolucionado con el tiempo (¿quién diría que de ésa película del 2001 surgirían seis continuaciones?), y con ello, se ha visto obligada a elevar las apuestas y a ofrecer un tipo de entretenimiento que, aunque aveces puede ser considerado insultante (no somos tan tontos para creer que alguien puede salir vivo de las muchas situaciones de las que Toretto, Brian y los demás logran salir ilesos), es sumamente entretenido. El cine es un medio de expresión y entretenimiento, y honestamente puedo decir que Fast and Furious se sale con lo suyo con la idea de entretener a su audiencia con escenas descabelladas que no dan cabida a la lógica.

Es divertido sorprenderse con el grado de exageración de estas películas, pero Furious 7 representa la gota que casi derrama el vaso de la franquicia. Furious 7 es un retroceso a lo que Justin Lin finalmente estaba logrando desde trabajar en Tokyo Drift. ‘Fast Six’ también tuvo su pequeña dosis de estupidez con Toretto rescantando a Letty (Michelle Rodriguez) por los aires y aterrizando sobre un parabrisas, pero no me viene a la mente alguna otra escena que me haya hecho cuestionar la mortalidad de los personajes de la película. Furious 7 tiene tantas secuencias exageradas que da la impresión que Wan ha dirigido lo que se llama un crowd-pleaser, lo cual explicaré a continuación.

Furious 7

El guión de Chris Morgan exprime todo lo que puede de cada situación al punto de ya no ser divertido, sino más bien predecible. Cada set piece concluye de una manera tan escandalosa y explosiva que crea la sensación de que, o Wan quiere congraciar su propia película, o que simplemente ya ha dado por sentado que como espectadores (y seguidores de la franquicia) hemos aprendido a aceptar éstas películas tal y como son.

Statham como el villano principal de la película es decepcionante, y es porque el guión está tan obsesionado con explosiones y persecuciones que olvida darle motivaciones verdaderas. Sabemos que quiere acabar con todo el equipo de Toretto por la muerte de su hermano, ¿pero por qué el problema tiene que ser particularmente con él? ¿Y si Toretto está tan seguro que Shaw los está buscando para acabar con ellos, por qué aceptar la propuesta de Perry para encontrarlo si Shaw los está buscando? Statham cumple con su labor de ser el tipo rudo que ha interpretado en toda película de acción que ha protagonizado, para eso lo contrataron, pero en Furious 7 está en el fondo de las prioridades de un guión devoto a largas secuencias que los dejará con jaqueca.

Furious 7

Llego a la conclusión que Furious 7 es un crowd-pleaser porque Wan sabe lo que los verdaderos seguidores de la franquicia queremos: carreras. A partir de ‘Fast and Furious’ Lin había visionado entregas más orientadas a la acción y menos a la faceta automovilística. Wan nos lleva a lugares conocidos como Tokyo (donde tenemos un pequeño y agradable cameo de Lucas Black) y las calles de Los Ángeles, pero donde realmente se percibe que Wan quiere regresar a los origines de la saga es con el énfasis en los autos.

Como siempre, este es el show de Tyrese Gibson. Roman debe ser uno de los mejores personajes de la saga porque aunque el peso cómico recae totalmente sobre él, nunca pierde gracia. Furious 7 iba a ser difícil de ver porque ésta es la última vez que no sólo veríamos a Brian, sino también a Paul Walker. Furious 7 compensa toda su estupidez con un sincero y emotivo final que nos lleva a un maravilloso cierre de la historia del personaje.

8/10