Tag Archives: Reseña

Crítica: Glass – La nueva caída de M. Night Shyamalan

Por Julio Fernando Navas

Para bien o para mal (sin lugar a dudas es la última, pero síganme la corriente), el cine de M. Night Shyamalan despertaba emociones. Y henos aquí, ante no su peor, sino más insípida y superflúa película hasta la fecha con Glass, conclusión de una trilogía superhéroe que nadie sabía que quería.

Tras una interminable serie de fracasos, Shyamalan mostró vestigios de vida con su bien logrado found footage, Los huéspedes. El director de El sexto sentido y La aldea reivindicó su regreso hace dos años con Fragmentado, pero como si se tratara de un infame giro en algunos de sus guiones, es casi seguro anunciar que el viejo Shyamalan está de regreso. Porque si con El fin de los tiempos reíamos por su exagerado grado de dramatización, con Glass no sentimos absolutamente nada.

Crítica: Viudas – La introducción de Steve McQueen al cine de género

Por Julio Fernando Navas

Un thriller sobre un atraco bancario sería lo último que esperaríamos del director de dramas de corte artístico como Hunger, Shame: sin reservas y 12 años de esclavitud, pero eso y un poco más es lo que exactamente nos entrega Steve McQueen en su anticipado regreso a la dirección en casi cinco años.

Adaptada de una serie británica emitida en 1983 que va por el mismo nombre, Viudas narra la historia de un grupo de mujeres de estratos sociales diferentes que se proponen a terminar el trabajo que sus difuntos esposos no pudieron lograr. Aunque la película en ningún momento está a la altura de los dos anteriores filmes del director, esta transposición es la mejor película de atracos desde Atracción peligrosa (Ben Affleck, 2010).

Crítica: Halloween – La secuela que merecíamos

Por Julio Fernando Navas

Tuvieron que pasar casi cinco décadas para que veamos la continuación más digna del clásico que John Carpenter nos entregó en 1978. De mano de un realizador con pasado en el cine dramático como David Gordon Green (George Washington, Joe, Más fuerte que el destino), la excelentísima música compuesta por el propio Carpenter y el formidable regreso de Jamie Lee CurtisHalloween le hace justicia a la mítica figura de uno de los rostros más reconocibles en la historia del género.

Son nueve las películas – contando los dos filmes dirigidos por Rob Zombie – que suceden al clásico de Carpenter, y pese a que esta nueva entrega cae en lo repetitivo siguiendo la fórmula que ya conocemos (Michael Myers escapa de un instituto mental dejando un rastro de cadáveres por doquier), se ve beneficiada por la evolución de una empoderada Laurie Strode dispuesta a no volver a correr de su eterno acosador.

Crítica: Nace una estrella – Tibio debut de Bradley Cooper detrás de cámaras

Por Julio Fernando Navas

Sería apropiado que el nombre de la ópera prima de Bradley Cooper, Nace una estrella, haga referencia al descubrimiento de un gran realizador o la revelación de una gran actriz en Lady Gaga. Pero el título de éste, el cuarto remake inspirado en el filme homónimo de 1937, no responde a ninguna de esas hipótesis.

Aunque bien actuada, Nace una estrella no sólo remite mucho otro drama musical como Loco corazón (Scott Cooper, 2009), sino que es una película que apuesta por lo seguro al contarnos la historia de un músico alcohólico que conoce a una cantante con grandes aspiraciones. No hace falta añadir que un romance florece entre ambos ya que Nace una estrella es ese tipo de película.

Crítica: Venom – Un sorprendente fracaso

Por Julio Fernando Navas

Incluso si nos obligamos a creer que puede haber una película de Venom sin Spider-Man, el primer spinoff del simbionte es un debacle por donde se lo mire. Los avances y los penosos efectos visuales habían anticipado que estábamos ante un fracaso similar al de Spider-Man 3 (Sam Raimi, 2007) y aquella espantosa encarnación de Topher Grace como Eddie Brock, y aunque Tom Hardy le hace más justicia al personaje – esto es lo más flojo que se ha visto del británico desde ¡Esto es guerra! (McG, 2012) –, la película es tan inconsistente, tan retrógrada en cuanto a la evolución del cine de superhéroes, que remite al abismal reboot de Los 4 Fantásticos (Josh Trank, 2015).

Venom, dirigida por Ruben Fleischer (Zombieland, 2009), es un fracaso de tal magnitud que levantar comparaciones con Spider-Man 3 podría sonar como un halago.

Crítica: La monja

Por Julio Fernando Navas

Así como el 3-D fue una novedad en su tiempo, la idea de los “universos” y las probabilidades que estos ofrecen es lo que seduce a Hollywood hoy en día. Al igual que el formato tridimensional, no cualquier película merece ser realizada bajo el pretexto de rellenar una linea temporal. Y por si no fuera suficiente con Annabelle – cabe destacar que la segunda entrega es decente en comparación a la primera – Warner Bros., como si quisiese encontrar el éxito que le es esquivo con el Universo Extendido de DC, estrena La monja, otro intrascendente spinoff dedicado a uno de los personajes que conocimos en la saga de El conjuro.

Dirigida por Corin Hardy (Los hijos del diablo, 2015) y con un trío protagónico bastante agradable en Taissa Farmiga (hermana menor de Vera, quien da vida a Lorrain Warren), Jonas Bloquet y Demián Bichir, La monja, en sus 96 minutos de duración, ni se acerca a lo logrado por James Wan cuando conocimos brevemente al tan temible personaje (interpretado por Bonnie Aarons) en El conjuro 2.

Crítica: Upgrade – ‘Elysium’ conoce a ‘John Wick’

Por Julio Fernando Navas

El escritor de la primera entrega de La noche del demonio (James Wan, 2010) y todas sus flojas e innecesarias secuelas, Leigh Whannell, presenta con su segunda realización como director uno de los trabajos más virtuosos de ciencia ficción que se han visto en algún tiempo.

Al margen de planteamientos filosóficos como los que vimos en Aniquilación (Alex Garland, 2018) que podrían ahuyentar a cierto público en particular, Upgrade, además de tomar como fuente de inspiración a varias de las mejores exponentes del género (desde Blade Runner hasta 2001: Odisea en el espacio), construye un discurso sobre el acelerado avance tecnológico y los riesgos que éstos suponen.

Crítica: Christopher Robin, un reencuentro inolvidable – Disney apuesta a lo seguro otra vez

Por Julio Fernando Navas

En 2013, la adaptación cinematográfica de Guerra Mundial Z, inspirada en la novela de Max Brooks, dio de qué hablar, pero por todas las razones equivocadas. La transposición, co-producida por el estudio de Brad Pitt, Plan B, recibió críticas relativamente positivas, lo cual camufló su problemática producción, para la cual se tuvo que re-escribir el tercer acto y rodar un nuevo final que no era el que su director Marc Foster había filmado.

Desde entonces alejado del blockbuster, y con el mal sabor de boca que ya había dejado con Quantum of solace en 2009, el director de la historia de origen de Peter Pan, Descubriendo Nunca Jamás, regresa al cine fantástico con la historia de otro popular personaje de la factoría de Disney: Winnie Pooh. Aunque a largas Foster apuesta por algo bastante seguro en Christopher Robin, un reencuentro inolvidable, la imaginación de la película compensa la falta de ambición del director.

Crítica: Mamma Mía! Vamos otra vez – La magia de ABBA sigue intacta una década después

Por Julio Fernando Navas

Con una cartelera plagada por semanas de continuaciones que no terminaron de convencer – Increíbles 2, Sicario: Día del soldado, Ant-Man and the Wasp –, la música de ABBA vuelve a sonar en las salas de cine en la forma de una precuela y secuela en Mamma Mía! Vamos otra vez, la cual trae de regreso al reparto original con un puñado de interesantes adiciones.

Aunque musicales como estos están al borde del “sólo para fanáticos”, Vamos otra vez tiene todo lo que hizo a su antecesora una experiencia tan vivaz cuando se estrenó hace una década. Desde las hermosas locaciones hasta los números musicales, las canciones y el impecable casting, Vamos otra vez debería complacer incluso a los que nunca han escuchado una canción de ABBA en sus vidas.

Crítica: El legado del diablo – Denle el Óscar a Toni Collette

Por Julio Fernando Navas

Poco o nada me interesa el Óscar por la inclinación política – y políticamente correcta – que ha adoptado, pero si alguien a esta altura del año debería estar en seria consideración para una estatuilla esa es Toni Collette, y qué mejor que gracias a uno de los mejores trabajos de horror que se han visto en los últimos años: El legado del diablo.

De mano de un debutante como Ari Aster y estrenada el pasado enero dentro del marco del Festival de Cine de Sundance, El legado del diablo trata sobre el tipo de horror que mejor funciona: el humano. Lo cierto es que la película es lo mejor que el género nos ha entregado desde La bruja (Robert Eggers, 2015) y probablemente una de los trabajos mejores actuadas del año.

Crítica: Ant-Man and the Wasp – El MCU y su problema con las secuelas

Por Julio Fernando Navas

A lo largo de los diez años de existencia que lleva el Universo Cinematográfico de Marvel, si un problema ha sido tan recurrente como el de sus mediocres villanos ese ha sido el de sus secuelas. Y es que después de continuaciones que apenas lograron sobrevivir a la opinión crítica como Iron Man 2 (Jon Favreau, 2010), Thor: Un mundo oscuro (Kenneth Brannagh, 2013) y Avengers: Era de Ultrón (Josh Whedon, 2015) llega Ant-Man and the Wasp, una película que llega a sentirse hasta más intrascendente que la primera estrenada hace tres años de mano de Peyton Reed, quien vuelve a asumir el rol de director.

Parte del encanto de Ant-Man se debe a que después de abordar ciertos géneros como el thriller político y la ópera espacial, Marvel vio la oportunidad de experimentar con otro: el de las películas de atraco. Pues como ya no resulta novedoso ver a Scott Lang (Paul Rudd) planear un robo, Marvel creyó que la única forma de refrescar las cosas era ascendiendo de rango, por así decirlo, a la Hope Van Dyne de Evangeline Lilly, quien con traje y todo se nos es introducida como la Avispa a la cual el título de la cinta hace alusión. De alguna forma la introducción de una nueva heroína ayuda, pero Ant-Man and the Wasp debería ser la última aventura en solitario que veamos de Ant-Man, un personaje que a duras penas es capaz de sostener la que en teoría es su película.

Crítica: Sicario: El día del soldado – Guerra contra el mundo

Por Julio Fernando Navas

Estrenada en 2015, Sicario no fue ni un éxito desbordante en taquilla ni la película más laureada del año. Se proyectó en Cannes donde compitió por la Palme d’Or y recibió tres merecidas nominaciones al Óscar, pero ninguna de estas cosas nos llevaron a concluir que Lionsgate tenía planes de una continuación.

La dirección de Denis Villeneuve, los encuadres de Roger Deakins, las composiciones de Johan Jóhannson y en medio el sólido trabajo de Emily Blunt como una mujer en medio de una profesión dominada por hombres hicieron de Sicario uno de los films más irresistibles del 2015, pero todo esto se encuentra ausente en Sicario: El Día del soldado, una innecesaria secuela que carece de personalidad en todos los apartados mencionados. Con el italiano Stefano Solima supliendo a Villeneuve en la silla del director, Día del soldado no es más que un thriller – de esos que ya se han visto por montones – común y corriente. Y eso, considerando el talento que sí regreso (Josh Brolin y Benicio del Toro en los roles protagónicos y Taylor Sheridan a cargo del guión), es una verdadera lastima.